miércoles, agosto 31, 2011

Has entrado a mis intimidades.


Eres mi piedra. Una perla preciosa. Mas yo me tomé el tiempo de pulir tu belleza oculta y revelarla a los aires que trae el mar. Eres una huella profunda que sigo tus pasos hacia donde vayas. Eres el agua que siempre toma camino por las piedras del río, y cuando llegas a los pies de la montaña desembocas en los mares de mis brazos. El cielo azul te ve desde arriba y las aves blancas vuelan para ti. Y yo me agrado de tu amistosa compañía. Cuando hablo mis palabras se manifiestan en el lenguaje de las rosas, rojas y perfumadas. Me sostengo y quedo sujeto a tu aroma de libertad, la libertad de nuestra amistad. Ciertamente yo no tengo más palabras lindas, hermosas, preparadas que decirte.
Eres parte de mi.

sábado, septiembre 02, 2006

Un paseo...

Cuando pensaba que una gota era un lago.



Por Filipinas...
Si digo que te amo, pues soy verdadero.


¨Dientes de leche¨ (Rafael Morla).
Por Fiona...



Luces nocturnas.


Un pez dentro de mi pecera.



El niño que jamas volvió...


Pasea tu imaginacion frente al computador

martes, noviembre 22, 2005

Parte de mi vida


El tiempo se ha encargado de trasladarme a lugares donde yo soy el centro de todo, y nada que contar importante de esas aventuras tengo que decir. Pero tengo la obligación de dejar unas cuentas en las huellas del tiempo para contemplar en mis memorias las cosas buenas que me han pasado. Soy un héroe. He tenido el valor de expedir mis memorias y algunas vivencias a los críticos, que aunque no tienen, ningunos de ellos, potestad de jueces viven la vida juzgando. Soy un niño, un joven, un adulto, una persona de provecta edad, quizás te suene extraño pero es que para mí da lo mismo. Tal vez todo esto se determine con la experiencia, sea cierto. Soy una persona de convicción; y la convicción me ha llevado más allá donde la experiencia no ha podido llevarme, hasta el momento. Sí. Es cierto que no soy perfecto. Así que sólo pretendo ser una maravillosa persona en este mundo de individuos irracionales y amables predicadores de los principios y leyes a las que hemos de estar sujetos. Amo mi vida. Y todo este tiempo, parte de mi vida, he estado envenenándome con las delicias de este mundo. El veneno mata, sí, mata. Sostengo que si el veneno ha de matarme, creo que quizás sea demasiado temprano para mi muerte o demasiado tarde para mi vida. De todo modo seguiré viviendo, porque no soy perfecto, y algún día moriré. Eso no importaría porque sería parte de todos, todavía. Confió en que algún día el tiempo me traslade al lugar donde siempre he querido estar. Eso lo reservo para mí.
Eres maravilloso también.

Mas que nada.


No te lo imagines. Los horizontes no existen.

Otro paseo...


La inocencia Inmortal...



¨Dientes de leche¨ (Rafael Morla)
Por Fiona...



¨Dientes de leche¨ (Rafael Morla)
Por Fiona...




Toca tu propia melodia!




Mas allá estamos cerca...



No estamos perdidos!!!

Yo nací salvo y moriré condenado


Ayer mi vida paso por una fragua llena de esperanzas y favores que agradecer que se derritieron en mi parecer. Hoy el cielo esta nublado sin sol que penetre mi piel con su luz y aclare mi pensamientos. Todo esto me ha llevado a otra dimensión en el tiempo. Porque mi vida es esperanza nublada por los afanes de la vida.
Pasando por destellos de fragmentos que reposan en mis experiencias de mi corta vida, recojo algunos de ellos y los meto en el bolsillo de mis pareceres. Los he guardado. Ahora en este preciso instante los saco frente al mar como caracoles revueltos en aguas saladas. Aquellas aguas de mis pareces confusos pero llenos de verdades que ni yo mismo entendí. Aquellas aguas de mis culpas que nunca fueron mis verdaderas intenciones. Aquellas aguas de ternura que siempre se mantendrán en calma.
No importa. Todo esto es algo muy cierto. Es algo que saco desde el fondo de mi corazón para compartirlo contigo. Es muy especial.
No nací en un seno familiar adinerado rodeado de oro, perlas preciosas o una cuna celestial. Nací salvo, eso te lo puedo decir. En mi preciosa vida aprendí a conocerme desde entonces. Es un privilegio que pocos tienen. Quizás porque se dejan llevar de las cosas del mundo. O talvez porque nacemos inocentes.
Al ir creciendo iba conociendo el mundo. Sus amaneceres, sus atardeceres y los viajes nocturnos en mis sueños. Siempre he pensado que los sueños son cosas de nosotros. Pero me equivoque. Ellos son cosas de cada uno.
Sin ser preciso, pude entender ciertas cosas que por casualidad de la vida veía en mis adentros. No puedo dejar de decirte esto. Las cosas que se transformaban en mi mente fueron imágenes que al pasar el tiempo las vi con mis propios ojos. Cualquiera diría que eso es cosa del destino. Otro diría que es obra de algo sobrenatural. Pero yo digo que estoy aquí para esclarecer ciertas cosas.
Bueno, no te diré lo que vi. No me lo creerás. Pero te diré lo que sentí. Sentí a los ángeles cuando visitaban mi cama y se sentaban a mi lado. Lo admito. Tuve miedo. Algo desconocido siempre nos alborota. Pero luego pude adaptarme a ello a sentirme parte de ello y aprender ser yo mismo. No como trataron de criarme, no como determinaron los genes, no como me construí respecto a lo que absorbí delarealidad. No. Aprendí a ser yo mismo respecto a mi esencia.
Siempre me han conocido como una persona carismática, divertida, inteligente, irresponsable, inerte. Pero yo me considero como una persona con mucha sustancia. No dejo de contar que también me llamaban loco. No por ser loco natural. Sino por ser tan diferente a los demás y que nadie pudo entenderme. He tenido que crecer con opresores sobre mis hombros. Personas que se agitan por mis formas, mi manera de pensar, mis ideas, mi conducta y mi actitud. No se que ha sucedido. Soy un inmoral. Soy un perverso. Soy bueno. Yo soy.
He conocido muchas cosas en este mundo. Muchas. Pero lo único que no he conocido es a dios. Lo he sentido. Sí. Lo he escuchado. Si. Pero es como conocer una sombra. Un viento perdido en el aire. El existe. De eso estamos claro. Pero no lo entiendo. No entiendo por que nos puso en este teatro. No entiendo para que nos trajo aquí. No entiendo por que nos hizo nacer culpable de un hecho que ningunos cometimos. No entiendo por que nací salvo. Quizás mi razón es muy limitada para entender ciertas cosas. O tal vez creo que lo se todo cuando en realidad no se nada. No lo se.
He experimentado extrañeses.
He experimentado travesías.
Sin embargo. Las dunas de sales.
Somos polvos en el viento. Es cierto, quizás. Pero el polvo se va fusionando con el tiempo hasta devenir como sal. Esa es la pureza.
Ahora me he decidido.
No cambiare.
Seré yo mismo.
No tomare represalias contra mis opresores (dejaré que ellos mismos se destruyan).
Ahora siento que quiero escapar de este mundo.
Siento que moriré.
Pero de modo alguno viviré mi vida como me plazca.
Moriré condenado.
Y nací salvo. Yo me hice pecador.
Gracias, dios.

Muestra del infinito

Cavila en tu mano.

Infinito

No te pierdas...

Parte del infinito

Me verás.

Un deseo sin fin...

Vacío



Las coincidencias y la conciencia se relacionan en el vacio. El terrible pensamiento devenido del sujeto (tú) y el objeto ha determinado un suave sentimiento. Tienes obsesiones, planes, objetivos, todas estas cosas te encaminaran al exito. Todo lo que quieres ser, lo que quieres lograr en tu vida ya esta realizado, porque el verdadero exito es estar con vida. Buscando una verdad que viene de la realidad. Pero es mejor estar entre la verdad y la realidad, en un vacio donde solo estas tú interactuando desde ahí con los demas. Tienes el poder de hacer todas las cosas reales, hacer milagros. Cuando te levantas y vas al trabajo, a la universidad es una realidad. Eso es un verdadero milagro. Quédate en tu vacío y llenalo de tu verdadera esencia: tú mismo.
No te limites a nada.

sábado, noviembre 19, 2005

Extasis


El Vynil estaba abandonado en un flota de discos viejos, en un viejo estante con libros, que al sacudirlo emanaba una pequeña neblina de polvo. Nadie lo escuchaba, ¿para qué? Si era un viejo disco. Todos los demás discos opacaban al Vynil, tocaban sus melodías y ritmos en el plato, pero al plato no le gustaba ese sonido. El plato era nuevo. Los demás discos volvían a bailar en el plato, pero el plato lo repelía; no le gustaba ese sonido ensordesedor. Le gustaba bailar con la melodía y el ritmo del Vynil. El plato ya no toleraba que los demás discos bailaran y bailaran, excepto el Vynil empolvado; nunca bailaba. El Vynil se cohibía con los otros discos, se hundía, casi se fundía. El plato le advertió la mirada. Empezó a girar, seduciendo al disco. El disco ignoraba la invitación, pero, al mismo tiempo, quería bailar.
No tengas miedo –dijo el plato.
El disco se acercó, y, aunque con movimientos bruscos, repuso, no tengo miedo. El plato masculló. Invitó al Vynil a subir. El disco bailaba y se sentía a gusto, nunca bailaba. Los otros discos observaban al Vynil bailar con tanta emoción; no podían soportar tal insulto. Resolvieron Bailar con el decrepito plato que mucho después no habían utilizado. El disco tenía ritmo y melodía que le gustaba al plato, coincidiendo en las vinculaciones. El disco y el plato tocaban y bailaban todos los días. Todos los días. Siempre estaban mezclando música, pero no siempre se ponían de acuerdo. El plato quería movimientos rápidos, un estilo de música espontánea; el Vynil no podía complacer la demanda, sólo disponía de varios género de música. No voy a tolerar eso, rugió el Vynil. El plato sostenía que él era el más importante, él hacía posible que la música se tocase. El disco sostenía que él tenía la música. Entraron a un conflicto de ideas; pero no sabían que los dos eran importantes. Juntos la música era mejor. De súbito, dos manos aparecieron. Una levantó el Vynil y la otra apagó el plato. Era el “dj”. El planteó que ninguno de ellos era importante, él era quien...
El plato y el disco objetaron. Pero el dj insistía que ninguno de los dos llegará a ninguna parte sin él. El Vynil tenía la música; el plato la hacía rodar; el dj mezclaba el Vynil. Se pusieron de acuerdo. Algo falta, dijo la bocina. Sin mí nadie baila, la música no es nada, no tiene sentido, agregó con autoridad. El dj, el plato y el disco se reían a carcajadas. La bocina se reía, también.
Está bien, bocina –dijo el dj moviendo los dedos-. Tú también eres importante. Y recuerda que tú sin nosotros tampoco eres nada. ¿quién podrá hacerte escuchar? Nosotros. ¿quién nos hace escuchar? Tú, bocina. Nosotros somos tres. Contigo seriamos cuatro. ¿te gustaría ser parte de nuestro grupo?.
¡claro! –inquirió la bocina con alegre júbilo.
Empezaron a tocar, juntos, por primera vez. El plato se movía con gran destreza, el Vynil bailaba, el dj coordinaba con agilidad, la bocina emitía: Bum-Bum!!. Se sentían maravillados, pero les faltaba algo: El público. Lo tenían todo, pero no al público; el público le daría sentido a la música. La música, el genero (rave), el público, el party. Las luces se movían alocadamente en todas direcciones, algunas parpadeaban, otras alumbraban el lugar; el público estaba emocionado. Los cuatros fantásticos tocaban su música, brincaban de orgullo.
Ahora se creían que eran los mejores y los más importantes.
Eso no le agradó a la multitud.
Somos los más importantes, dijo el público. El silencio enmudeció a los cuatros fantásticos, nadie decía nada. Dieron cuenta que su música era buena, pero la multitud le daba interés.
- Nosotros somos la música – dijo el dj, al fin.
- Pero nosotros la bailamos – repuso el público.
- Nosotros somos la música y hacemos la música – agregó.
Nadie coincidió quien era el más importante o el mejor. Todos asintieron que uniéndose eran importantes, y juntos podían hacerlo mejor. La música seguía emitiendo el ritmo, y el público bailaba, no se detenían, seguían tocando y bailando.
El público bailaba y se emocionaba más. La emoción, aparte de la música, se debía a la pastilla (éxtasis), que vestía la diversión. No obstante, no hubo revuelo en lo particular al party, porque todos estaban satisfechos, con excepción la pastilla que sostenía que ella llevaba la emoción. A la multitud no le gustó la reacción de la pastilla. No acudieron al bulto; no había necesidad. La multitud ingería la pastilla y, con la música, completaban el asunto. La emoción era genuina, la pastilla lo hacía posible. La pastilla remedió el asunto, pero lo empeoraba, porque la multitud sólo quería bailar con la estimulación de la pastilla. (Ella era la emoción y la música el complemento). Ahora la pastilla era el atractivo. El plato, el Vynil, el dj y la bocina resolvieron quejarse con la pastilla, pero pensaron dejarlo así (Era parte de la emoción). El party seguía en sus aguas y la multitud se reunía. El fármaco, con el tiempo, escaló importante interés en la multitud; al público le interesaba más que la música.
El público consumía cada vez más pastillas; las pastillas se consumían al público. Varias personas de la multitud sucumbían, por causa de la pastilla. El fármaco imponía su superioridad; el público agonizaba; la música perdía interés. La música no podía conectarse al público sin la pastilla, podía, pero no aceptaba. El publico no conectaba con la música, no podía, sin la pastilla. El éxtasis...
La música se hizo menos interesante. La pasión del público sólo llegó al éxtasis.

martes, noviembre 15, 2005

Maxima


¨¿Quién tendrá el valor de lanzarse al fuego y, luego, resurgir de las cenizas?¨

jueves, noviembre 10, 2005

Loco solo y un millon de ignorantes


El día que Maribel Sapp dio su primer fruto a la sociedad estaba inmersa en la alegría, las mariposas volaban, las nubes dispersas, el cielo exageraba el azul. El sol brillaba. El loco solo siempre estaba seguro de lo que pensaba, aunque, algunas veces, se mostraba ansioso por lo que los demás pensaban de sus ideas. Era un pedante. Muy pequeño, el loco solo meditaba e interpretaba la vida a otra escala, cosas que sus amiguitos no entendían; jugaba con los demás amiguitos, pero lo rechazaban, porque pensaban que era un loco, el loco solo.
El loco solo se sentía aislado de la sociedad, no lograba adaptarse a ella, pero sí a sus ideas, su manera de ver la vida, sus leyes, su ética. No tenía el mismo pensamiento que los demás chicos (a su escasa edad); era diferente a todos; todos diferentes a él. Inclusive, tenía un coeficiente intelectual tan alto que se podía comparar con una persona de provecta edad.
Maribel Sapp estaba preocupada, porque veía que su hijo no era un chico normal, hacía todo lo que tuviera a su alcance para complacer a su hijo, pero nada le complacía. Llevó al chico al sicólogo, pero éste le dijo que el niño estaba en buenas condiciones, en cambio, debería sentirse orgullosa de tener un hijo diferente igual. Maribel Sapp no sabía qué era diferente igual. Asentió sin saberlo...
El loco solo crecía viendo a su alrededor que todos pensaban iguales, tenían el mismo ideal, comían a la misma hora, se acostaban y despertaban a la misma faena, pero sabía que todos eran diferentes. Decían que era raro. El loco solo crecía físicamente, crecía intelectualmente, carecía del tedio, lleno de humor, pero era un loco solo; Así le llamaban sus amigos.
Los años pasaban. El loco solo expandía su curiosidad, investigaba por qué todos actuaban iguales, los sueños, de donde vino y hacia donde va, por qué trabajan, el dinero, las costumbres, y lo inédito, la muerte. Pasaban los años. Encontraba respuestas a sus curiosidades y la exponía a la sociedad. Una vez, toda la sociedad en la que pertenecía loco solo carecían del abastecimiento de la comida; loco solo, tan sólo como estaba, plantó semillas de arroz, habichuelas, vegetales y frutas, y con una lanza se fue a pescar al mar. La multitud se sintió agradecida. Una chica estaba deprimida, loco solo le hizo sentir triste y decepcionada, pero no deprimida. Un hombre de la multitud se sembró una punta de alfiler en el pulgar de su pie izquierdo, loco solo le auxilió. La voz corría, y loco solo ganaba fama.
Es un chico maravilla, decía la gente. Pero si soy un loco solo ellos son un millón de ignorantes, sostenía loco solo.
Maribel Sapp, orgullosa, le dio gracias a Dios por tan grato regalo. Loco solo mostraba el camino y el millón de ignorantes lo recorrían, era un científico innato, la ciencia lo confirmó, era un idealista sin límites, una vez la sociedad lo reprobó. Sus argumentos eran sólidos, lo que él decía el millón de ignorantes lo aceptaba. Internalizaba todo lo que veía y trataba de adaptarse al millón de ignorantes, pero era diferente a todos.
El millón de ignorantes ya estaban acostumbrados a que el loco solo le mostrara el camino, todos asentieron que el loco solo era el más competente de todos, el que podía guiar con confianza. Se aferraban a loco solo.
Pasaban los años. Loco solo advertió que uno del millón de ignorantes se le acercaba, le dijo que ya estaban cansados y viejos, querían llegar a la otra vida; loco solo le mostró el camino; ellos recorrieron el camino. Tiempo después volvió otro del millón de ignorantes a decirle a loco solo que el camino tiene un muro; loco solo llegó al muro. Cámara y acción. Buscó madera, las clavó paralelas a dos pilares verticales, les hizo una escalera. Del millón de ignorantes uno subió. Cuando llegó arriba le preguntó a loco solo cómo podía bajar al otro lado, loco solo, enfadado, le hizo bajar, subió las escaleras, miró hacia el otro lado, pasó la escalera al otro lado, bajó con calma. En el otro lado, se maravilló ahí, tranquilo, sólo y sin problemas. No dio vuelta atrás. Al fin y al cabo, es mejor ser un loco solo que un millón de ignorantes. La ciencia lo confirma.
Loco solo comenzó una nueva vida: vivió feliz por siempre.
Tambien puedes ser feliz.

Dijo El


¨Mas bien, examinadlo todo, retened lo bueno¨
1 tesalonicenses 5:21

Responde

Las respuestas para muchas incógnitas de la vida se presentan mediante una meditación profunda de las cosas y a veces por los hechos que suceden ante tus narices. Te has hecho toda una idea que, fosilizada en tu conciencia, te permite tener la seguridad que algunas cosas en la vida son y no son. Algunos hechos te ponen emotivo; esos sentimientos insanos, aunque no son buenos para la salud, te deja inmerso en una neurosis, también te dan fuerza para seguir adelante. Porque eres hombre, y el hombre se obsesiona con llegar a la meta final (la última vez). Te has preguntado muchas cosas esperando a que se presente la respuesta. Pero independientemente de la pregunta, que es la causa de la respuesta o toda respuestas, todo esta hecho. El hombre, que es un obsesionado de la vida, tiene la mejor esencia obsequiada desde los altares: el ingenio. El ingenio capacita al hombre a crear cosas en la vida, ideas y creencia; pero el hombre también tiene la razón que lo ordena a una tendencia a lo que cree real. También puedes creer en cosas que no ves, no oyes, no porque existan o no exista, sean o no sean. Todo será cuestión de creer. Puedes creer que toda consecuencia es pertinente por una acción que has llevado a cabo; puedes creer que todas las cosas que pasan en tu vida es a causa de tu mala vida o las cosas atroces que has podido hacer bajo los ojos de todas las estrellas que decoran el universo. También puedes creer que todo esta hecho, y las cosas suceden porque tienen que suceder. Sean para bien o para mal. Para todos estos acontecimientos, como hombre que razona, tienes la libertad de verlo como un problema. Y estos problemas sin duda alguna no existen. Si ves la esencia de los problemas del hombre, siempre se manifestara el hecho de estar con vida y querer estar satisfecho ante la misma. Así que todos los acontecimientos de la vida son solo momentos buenos o desagradables, pero no problemas porque no lo son. ¿Por qué? La respuesta para esta incógnita llegará por el camino que traces de una meditación profunda.
Mira el mundo con tus ojos.

Lo que enseña la vida

La vida es el regalo maravilloso que nos dio la naturaleza; lo que hizo Dios, Alá, buda, la energía suprema, como quieras llamarle para sus hijos, considero. La vida es producto de combinaciones químicas, dicen otros. Pero pienso, luego, que la vida, ese gran paréntesis deviene en un error. Perseguir constantemente la naturaleza del existencialismo cuando ya existimos. De todos modos la amo a igual que todos con sus debilidades, sus obstáculos que son parte de la experiencia para hacerme mas fuerte. Y lo más importante: la felicidad. Otras veces cavilo que es mejor no haber existido, porque tantas cosas que hay que pasar para llegar a la realización y la felicidad. Y cuando paso y miro atrás veo que fue un simple recorrido. Eso me hace pensar en la neutralidad de las cosas, en la trivialidad de todo. Mas tarde esas cavilaciones dirigen a analizar todas las teorías y las partes, y llegar a la conclusión que la vida es importante. Considéralo. Estas con vida. No importa los inconvenientes que sucedan. Puedes con ello. Mas tarde la dirección que recorres se tuerce en un espacio de tres dimensiones, confuso para poder discernir el buen entendimiento y formar una verdad (respecto de la realidad) en tu consciencia. Llegas a la conclusión que has edificado una verdad, tu verdad, tu vida.
Independientemente que la vida sea maravillosa para algunos; y una catástrofe para otros, ella inspira a seguir adelante.
Nunca pares.

miércoles, noviembre 09, 2005

Diablo


El rey de las tinieblas. El principe de las maldades. El ridiculo más temido no respetado. Este es el diablo. Es poderoso. Tan poderoso como Dios, pero no igual que Dios. Es una superstar y tiene potestad en el mundo, la galaxia, el universo, pero no en el TODO. Es un martir. Un heroe. Un verdugo. Un sarcasmo. No pretendo inmortalizarlo, no, sólo quiero difundir mis ideas sobre esta gran figura que conoces. No sé que es él en realidad. Lo que sé es que todo este teatro (el existir), es un melodrama sin fin. No es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar. Lo sé. Deseara enfrentarme con el diablo. Pero para enfrentarme a él tengo que andar con él, conocerlo, analizarlo y entenderlo. De esta manera sólo puedo saber quien es en realidad.
Sé fuerte. Analiza todo.

La fuerza del interno

Hoy es uno de esos dias que no tengo ganas de pensar, de hablar, de escribir. El dia, al igual que otros, es una sucesion de momentos. Cada momento que pasa para mi es una larga y amarga duracion. Sí. Y todo esto me motiva a hablar de cosas que quiero dejar establecidas en las huellas del tiempo. La fuerza de mi intelecto se ha debilitado, quizas. Pero independientemente de que no este tan ágil no quiere decir que sera por siempre, es solo un momento. Tal vez sentirse fuerte por las debilidades de otro hace sentir bien o feliz, satisfecho; y no es así. El fuerte de verdad es quel que hace frente a sus debilidades. Ahí comtemplas la fuerza del interno. Entonces comprendes que eres el centro de las cosas, los objetos, y no tienes relacion con ninguno de ellos. Eres toda una idea bien elaborada. Esa idea cuando le haces un buen tratamiento y la materializa quedas sujeto a una extraña energia que emana dentro de ti. Aquí no hay fuerza ni intelecto. Es algo subjetivo. De todos modos, aunque hoy sea un dia como otros creo pude pensa y escribir.
Estare siempre contigo.