jueves, noviembre 10, 2005

Responde

Las respuestas para muchas incógnitas de la vida se presentan mediante una meditación profunda de las cosas y a veces por los hechos que suceden ante tus narices. Te has hecho toda una idea que, fosilizada en tu conciencia, te permite tener la seguridad que algunas cosas en la vida son y no son. Algunos hechos te ponen emotivo; esos sentimientos insanos, aunque no son buenos para la salud, te deja inmerso en una neurosis, también te dan fuerza para seguir adelante. Porque eres hombre, y el hombre se obsesiona con llegar a la meta final (la última vez). Te has preguntado muchas cosas esperando a que se presente la respuesta. Pero independientemente de la pregunta, que es la causa de la respuesta o toda respuestas, todo esta hecho. El hombre, que es un obsesionado de la vida, tiene la mejor esencia obsequiada desde los altares: el ingenio. El ingenio capacita al hombre a crear cosas en la vida, ideas y creencia; pero el hombre también tiene la razón que lo ordena a una tendencia a lo que cree real. También puedes creer en cosas que no ves, no oyes, no porque existan o no exista, sean o no sean. Todo será cuestión de creer. Puedes creer que toda consecuencia es pertinente por una acción que has llevado a cabo; puedes creer que todas las cosas que pasan en tu vida es a causa de tu mala vida o las cosas atroces que has podido hacer bajo los ojos de todas las estrellas que decoran el universo. También puedes creer que todo esta hecho, y las cosas suceden porque tienen que suceder. Sean para bien o para mal. Para todos estos acontecimientos, como hombre que razona, tienes la libertad de verlo como un problema. Y estos problemas sin duda alguna no existen. Si ves la esencia de los problemas del hombre, siempre se manifestara el hecho de estar con vida y querer estar satisfecho ante la misma. Así que todos los acontecimientos de la vida son solo momentos buenos o desagradables, pero no problemas porque no lo son. ¿Por qué? La respuesta para esta incógnita llegará por el camino que traces de una meditación profunda.
Mira el mundo con tus ojos.